sábado, 25 de enero de 2020

Que alguien me ayude.

La asfixió como a la colilla de un cigarro.
La asfixió hasta que ya no pudo más.
Y su alma, como el humo, escapó hacia donde sea que escapan las almas.
Despacio. Etéreas.
Y así, sin alma, volvió a levantarse.
Y ya de pie, volvió a caminar.
Volvió a prenderse.
Aprendió.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Cómo te gusta hacerte la tonta.

Mi madre siempre solía decirme: Cómo te gusta hacerte la tonta.
Y recuerdo discutírselo, quedarme en silencio, algunos minutos, pensando en por qué me diría eso. ¡Si yo no me estaba haciendo la tonta!

Pero... ¿sabes? Ahora sí.
Me hago la tonta.
Porque siempre es mucho mejor que piensen que no te enteras. Que lo tienen todo bajo control. Pero  es que yo sé muchas cosas que tú no sabes que sé. Y aunque yo tengo mi corazón en calma, te voy a dejar ser feliz. Y yo voy a ser feliz. Te lo prometo. 

Pero, cariño. Me estoy haciendo la tonta.

Y... créeme, se me da de maravilla.

viernes, 28 de junio de 2019

28/06/2019

Estoy cansada.
De que sepa que me quieres, pero mi cabeza me diga que no.
De la tortura.
De la cárcel en mi propia mente.
De los golpes de mis propias ideas.
De sufrir en silencio.

Estoy cansada.
De no poder verbalizar por saber de la idiotez de mis pensamientos.
De sentirme encerrada en un cuerpo que me insulta.
De pensar que no soy lo mejor para ti.

Estoy cansada de luchar contra mi misma.
De no hacer las paces tras tantos años de guerra.

Estoy cansada.
Y quiero descansar.

lunes, 21 de enero de 2019

21 de enero

A veces la vida deja de ser divertida.
A veces tan solo durante un par de segundos.
A veces, horas.
Cometes el error de quedarte quieta y pensar. Pensar demasiado.
Avalancha.
Pensamientos, que vienen de experiencias.
Te comen. Te acosan. Te desestructuran. Te rompen.
Y cierras los ojos y respiras.
Pero no se van.
Han decidido quedarse. Echar raíces.
A veces cualquier ruido, gesto... Te saca del agujero
y sonríes.
Te pones de nuevo en marcha.

Pero a veces, solo sonríes y finges que te estás moviendo.
Pero te estás hundiendo.

sábado, 27 de octubre de 2018

One last dream.

Esta noche he tenido un sueño. Estábamos tú y yo, sentados uno al lado del otro, pero sin ser ya lo mismo. Ahora estaba ella. Había pasado tiempo, un tiempo que cura, pero no olvida. Hablábamos. Hablábamos de lo feliz que eras ahora, de todo lo que habías conseguido, de ella. Hablabas de ella y se te llenaba la boca, y yo te miraba, fijamente, y te escuchaba hablar. Y, ¿sabes qué? Con cada palabra bonita que salía de tu boca, yo iba curándome por dentro. 

Nosotros fuimos una vez. Fuimos una casualidad llena de intención. Pero las intenciones no siempre son buenas, no siempre terminan bien. Y así fue.

Te escribo esto para decirte que ha sido un sueño precioso. Un sueño en el que aprendía. Que ahora estás mejor. Que ahora estoy mejor. Que somos mejores. Que el tiempo pone a cada persona en su lugar, y tú estás en el tuyo. Y yo, por fin, tras tantos intentos, estoy en el mío.