El otro día vi una película romántica. La vi en el peor momento, y lloré exageradamente. Me ha enseñado que hay que tener sueños, que quien te quiere de verdad te esperará, que no podemos conocer a las personas por las apariencias, que quien te quiere hará todo por ti, te escuchará y procurará que cumplas esos sueños. Infinidad de cosas, las cuales, por mentirosa, me he quedado sin ellas. Pero, tengo fe, en que algún día volverán.
La primera vez.
- ¿Puedo besarte?
- Tal vez no sepa hacerlo...
- Eso es imposible.
- Te quiero.
- ...
- Ahora sería un buen momento para decir algo.
- Te dije que no te enamoraras de mí.
Su empeño por cumplir la lista de sueños.
- Lamento que ella no tuviera su milagro.
- Lo tuvo.. fuiste tú.
-Bien, eso es, quédate aquí.
-¿Aquí?
-Un pie ahí y otro ahí.
-Bien, ¿No te habrás vuelto loco verdad? ¿Qué es lo que ocurre?
-Justo en este momento tienes un pie en cada estado.
-¿Y qué?
-Estás...en dos sitios a la vez.
Cuando ya no hay marcha atrás.
- Lo estoy intentando, pero creo que echo de menos estar contigo. Creo que me inspiras.
- Suena a falso.
- ¿Qué suena a falso?
- Todo.
- Pues no lo es.
- Demuéstralo.
-¿Tienes miedo?
-Tengo miedo a perderte, a no estar contigo.
-Eso jamás ocurrirá... Voy a estar contigo siempre.
Sus disputas por creer o no.
-Como un milagro... Ya entiendo.
-¿Qué entiendes?
-Que te encanten estas cosas.
-¿Estas cosas?... También tengo mis creencias, tengo fe, ¿tú no?
-No... existen demasiadas cosas malas en el mundo.
-Sin sufrimiento no habría compasión.
-Dile eso a los que sufren.
Y, finalmente, cuando llega la mala noticia.
-Por favor, no estés triste.
-No es divertido.
-Nuestro amor es como el viento. No puedo verlo, pero sí sentirlo.
El amor es sufrido y considerado, nunca es dejado. El amor nunca es jactancioso o engreído, nunca es grosero o egoísta, nunca se ofende ni es resentido. El amor no haya placer en los pecados de los demás y se deleita en la verdad. Siempre está dispuesto a excusar, confiar, esperar y soportar todo lo que venga.