viernes, 14 de octubre de 2011
Voy por mi camino, calle abajo. Camino rápido y veo caras que pasan. Estoy en el límite de la carretera y miro inexpresiva hacia delante. Simplemente haciéndolo a mi manera, como una señal a través del gentío. Y te necesito. Y te echo de menos. Y entonces me pregunto: Si pudieras caer del cielo ¿tú crees que el tiempo pasaría? Sé que caminaría mil kilómetros, si solamente pudiera verte esta noche, una noche más.
Siempre es en momentos como estos cuando pienso en ti. Esos días que me levanto de mal humor y pienso: Si estuviera aquí... Y me pregunto si alguna vez tú piensas en mí. Porque todo está tan mal y yo siento que no pertenezco al resto de personas. Yo no quiero que sepas que me sigo ahogando cuando lo recuerdo. Pero que al mismo tiempo tú me haces fuerte. Porque vives en mí.
Y vives en mi memoria porque te necesito.
sábado, 8 de octubre de 2011
Feelings.
Ayer fue el cumpleaños de mi madre. Y lo recordé la noche anterior. No le compramos ningún regalo, ni tan siquiera estuvimos en casa con ella. La operan en unos meses, casi no puede moverse ni coger el coche, pero en casa no hacemos nada. La he visto llorar. Y no he hecho nada. Somos unos egoístas. Solo pensamos en nosotros.
Me levanto y no veo nada más. No veo mi futuro. No sé qué hacer. Me quedo parada, pensativa. Miro mi habitación; los deberes sin hacer, los libros sin leer, las fotos sin colgar. Y pienso. ¿Y qué? Desayuno y me vuelvo a tumbar en la cama. No me apetece hacer nada. Me falta algo. Una motivación. Un motivo para seguir con los estudios. Alguien que esté encima mío apoyándome. Y yo tan solo hago que pensar, que la única persona que me puede ayudar, la tengo a 400 km de distancia. Y me hundo.
El otro día volví a coger la cuchilla. Seguramente esta confesión me cueste algunas lágrimas y algunas regañinas, pero necesitaba decirlo. Me siento sola. Veo a mis amigas con sus respectivas parejas. Los besos, los abrazos, los mensajes, las miradas, cogidos de la mano, queriéndose. ¿Y yo? ¿Qué hago aquí? ¿Quién ha decidido que tengo que estar aquí? ¿Qué misión tengo en este mundo? Cada cosa que toco la rompo. Cada persona que consigo hacer feliz, al final, acabo llevándola a la ruina. Me canso.
No sé cuánto tiempo me queda. Solo sé que voy a desperdiciarlo como no encuentre una solución.
lunes, 3 de octubre de 2011
Estoy harta de mi vida sentimental.
Siento que no hago nada bien. Ya no me sale ni escribir. Es llegar a casa, conectarme, descubrir que no está y ponerme a pensar en lo peor. No sé qué decirle para que vea todo lo que significa para mí. Todo se queda corto, y acabo guardándome el dolor. Ya me dijo adiós una vez, y ahora sé lo lejos que podemos llegar.
Sé que te decepcioné, pero he cambiado. Y esta vez no dejaré que te vayas. Seré todo lo que tú quieras, pondré un orden en nuestras vidas, tú evitas que yo fracase, y toda mi vida estaré contigo. Para siempre. Para pasar el día a día juntos, para hacerlo todo bien.
Pensé que lo tenía todo, no sabía qué me depararía el futuro, pero ahora veo que eres la única cosa que hice bien, al único que dejé entrar, mí respiración.
Y si vuelvo a decepcionarte, le daré la vuelta al mundo, porque jamás te dejaría marchar, porque sin ti no puedo dormir, porque eres todo lo que tengo, y todo lo que quiero, sí.
Quédate conmigo.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Stand in the rain.
Ella, que dijo que nunca se detendría. Ella, que dijo que nunca miraría atrás... Ahora no sabe porqué pero cuando está sola siente que todo se viene abajo, siente que las sombras se hacen cada día más grandes, que si llora esa primera lágrima las demás no tardarán en llegar.
Ella, que vivía sin hacer ningún ruido. Ella, que estaba peleando consigo misma. Ella, que escuchaba al miedo susurrarle al oído. Ella, que se levantaba y se volvía a caer... Ahora no sabe porqué pero quiere huir, quiere rendirse, quiere mentir.
Levántate entre toda esa lluvia de lágrimas cristalinas, levántate cuando todo haya caído. Estás de pie en el dolor y no te vas a ahogar, te lo prometo. Y un día, cuando piensas que todo está perdido, encontrarás la fuera y ya no te importará el dolor.
sábado, 24 de septiembre de 2011
No me faltes nunca porque yo te necesito.
Casi 11 años ya que estoy aquí. Casi 11 años que estoy contigo. Ya no recuerdo ni como te conocí pero ahora eres algo esencial para sobrevivir. Tú, tan humilde y despistada, siempre con tu sonrisa, siempre tan atenta, agradecida, amable, comprensiva, sensible y fácil de tener contenta. Si me atasco me desatascas, si te ríes yo me río, lloro si tú lloras... Porque calaste hondo y nunca me olvidaste, te debo tanto que no sé qué haría, no me imagino el resto de mi vida sin los findes en tu casa, sin las risas en clase, las miradas de gilipollas cuando no entendemos algo, las tonterías, los mini-enfados... Tú eres mi significado perfecto de MEJOR AMIGA, y no quiero que lo olvides JAMÁS.
Y te escribo esto porqué lo mereces, porque pocas veces te digo lo que siento, pero sabes que haces de mí algo diferente. Tú me has apoyado y animado tantas veces que no hay nada que merezca más la pena que hacerte recordar todos los buenos momentos y olvidar los malos. Nunca nos van a detener los problemas porque juntas podemos resolverlos, y solo quería recordarte esto, porque sé que nos queda un largo curso por delante.
Juntas de por vida.
TE AME.
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