lunes, 12 de septiembre de 2011

By: Diario de una persona normal.

Su teléfono movil empezó a sonar. Lo cogió mientras aun gritaba y leyó lo que le acababa de llegar:

"Te mando este mensaje para pedirte dos favores:
El primero es que vuelvas conmigo.

El segundo es que olvides este mensaje."

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Probably not.


Me pregunto si él se queda despierto hasta las 2 pensando en mí. Me pregunto si cuando escucha una canción determinada piensa de mí. Me pregunto si cuando se siente triste piensa en mi sonrisa. Me pregunto si él piensa en mí antes de irse a dormir. Me pregunto si letras de las canciones le recuerdan a mí. Me pregunto si él me mira cuando yo no le estoy mirando a él.
Probablemente no.

sábado, 6 de agosto de 2011

Todos tenemos días de esos.


Uno de esos días miserables en los que te sientes horrible, enfadada, sola, cansada... días en los que te sientes pequeña e insignificante, que todo parece fuera de tu alcance, que solo pensar en ponerte en marcha parece imposible, uno de esos días en que te vuelves paranoica y piensas que están todos en contra tuya, te sientes frustrada y ansiosa, te muerdes las uñas, o te comes un gran pastel de chocolate, como en las películas, te sumerges en la tristeza y estás apunto de llorar en cualquier momento sin saber el porqué. Piensas que vas por la vida sin propósito, que no estás segura de cuánto soportarás, que quieres gritarle a alguien que te dé un tiro, te ves fea, te ves con arrugas, has subido de peso, te sale un grano en la nariz, olvidaste un cumpleaños importante o te sacaron una foto donde sales peor que nunca. Quizá te han abandonado, has hecho el ridículo en público, te han puesto un mote odioso, te han dado un baño de agua fría, te duele la cabeza, tienes mal aliento... cualquier razón te hace pensar que alguien te odia en algún lugar. Pero, ¿qué puedes hacer? Bien, si eres como la mayoría te refugiarás en ti misma con la esperanza de que todo se arregle, o te convertirás en una víctima llorona y patética, rogando a la tierra que te trague. Pero todo lo que pase por tu cabeza será una locura, porque solo se es joven una vez, y jamás se envejece dos veces. Quién sabe las cosas maravillosas que te esperarán a la vuelta de la esquina? Después de todo, el mundo está lleno de descubrimientos asombrosos, cosas que ahora ni si quiera imaginas, un perfume nuevo, apetitosos manjares, podrías incluso hacerte rica, o convertirte en una estrella. Suena bien, no? Pero aún hay más. La vida da muchas vueltas, y quedan muchas cosas que pasar. Puedes empezar a hacer yoga, cantar en un karaoke, aprender un baile exótico, y, lo mejor, el amor. Miradas soñadoras, dulces tonterías susurradas en el oído, tiernos abrazos, besos, más besos, y también más besos. Y... cómo encontrar este dulce baño de espuma? Primero deja de escapar de todos los temas difíciles, hazles frente. Relájate, respira hondo, acepta el hecho de que debes dejar atrás algunas cargas emocionales, intenta ver las cosas desde una perspectiva diferente. Quizá eres tú la que se equivoca y no eres madura como para pedir perdón, aunque, nunca es demasiado tarde. Siéntete orgullosa de ser como eres, ríete de ti misma, vive cada día como si fuera el último, no intentes morder más de lo que puedas masticar, corre riesgos, nunca retrocedas. Después de todo, de eso se trata la vida, no?

miércoles, 27 de julio de 2011

Trozitos de 5 líneas.


Diana salió del médico con un gran sobre en la mano. Había preferido esperar a salir fuera y tranquilizarse para poder abrirlo. Los resultados de las pruebas que semanas antes se había hecho. ¿Tendría cáncer como su abuela? Se sentó en un banco bajo la atenta mirada de los árboles. Abrió el sobre en el cual ponía su nombre y sacó los papeles. Los leyó antentamente y entonces lloró, lloró como jamás lo había hecho, no lo podía creer... sacó su móvil y marcó un número pese a que sus ojos no la dejaban ver.

Sofía caminaba por la calle como una viandante más, pero en su interior un cúmulo de sentimientos se peleaban por salir. Aquella misma noche lo había decidido, no podía seguir viviendo cuando sabía que aquella persona no volvería, que todos los problemas irían a ella. Entro en el portal y subió al último piso. Se quitó los zapatos al entrar por la puerta, y el pañuelo voló de su cuello segundos después. Caminó hacia la barandilla, notó el sol en su cara. Miró la calle, la gente, los coches y... Sonrió.

David llegó a su coche maldiciendo a todo el mundo por el camino. Pataleó y abofeteó al aire durante un buen rato, también la pagó con su coche ¿qué más daba? todo acabaría pronto. Finalmente se calmó, entró y apoyó su codo en la ventanilla sosteniendo su cabeza en los nudillos de su violenta mano. Pensó, en todo lo que había hecho, en lo que había pasado. Abrió la guantera y sacó su vieja petaca y una pastilla azul. Puso la pastilla en su boca, y miró el techo de su coche. Abrió la petaca, una brisa entró por la ventanilla...

Impossible is nothing.


Hoy me he despertado con la esperanza de atravesar la línea que separa lo posible de lo imposible.
Tú decías que no se puede cambiar el viento, que no se puede alcanzar las estrellas, que es imposible llegar al último número del infinito, pero no me importa, derrumbaré las paredes hacia lo imposible.
Caminaré por ese camino solitario y lo convertiré en mi nuevo hogar, me detendré pero seguiré en movimiento, no secaré mis ojos porque lloraré sin lágrimas, lucharé contra todo lo que es imposible, y lo convertiré en posible.
No hay oportunidades buenas ni malas, simplemente son oportunidades, y hay que aprovecharlas, no es tan difícil.
Marcas tu línea en la vida y piensas que no pedirás más, pero sí. Te tropezarás y cometerás errores, pero no te preocupes por ello, no hay nada imposible.

Lo que es imposible para ti, es posible para mi.